Tostadas con jamón

La tostada con jamón es posiblemente el desayuno más español y más apreciado en las cafeterías de nuestro territorio. Se trata de un manjar que aporta sabor, nutrientes y energía a partes iguales, y que suele ir acompañado de un buen café al gusto del comensal. El café y las tostadas de jamón son la mejor manera imaginable para empezar el día por la mañana temprano.

Para elaborar una buena tostada con jamón hay dos elementos principales, el pan y el jamón, pero estos admiten múltiples versiones y la tostada puede cambiar mucho de sabor y de textura en función del tipo que pan y de jamón que elijamos.

En puridad, podríamos hablar casi de un tercer ingrediente obligatorio, presente en casi todas las tostadas de jamón españolas: el aceite de oliva virgen extra.

Para hacer tostadas de jamón en el desayuno, necesitamos siempre jamón curado. Puede ser jamón serrano, o jamón ibérico si nos acercamos más al sur del país, pero siempre ha de ser el típico jamón curado español, nunca jamón cocido o jamón de york.

¿Cómo hacer las tostadas con jamón en casa?

Para hacer la típica tostada de jamón en tu casa, necesitamos primero de todo escoger bien los ingredientes. No olvides que esta es una tostada muy sencilla que basa todo su éxito en la calidad excelsa de los dos (o tres) ingredientes que utilicemos:

  • El pan, del día y a ser posible con miga. En el sur de España se suele emplear el mollete de Antequera, o una rebanada de pan blanco bien grande.
  • El jamón, de la mejor calidad que puedas encontrar en tu zona. Mejor jamón ibérico que jamón serrano, claro.
  • El aceite de oliva, siempre virgen extra.

El modo de preparación o receta de las tostadas con jamón no tiene ningún misterio, pero es importante seguir bien los pasos.

Primero, tuesta el pan por ambos lados. El tueste deber ser siempre moderado: no puede quedar la miga blanca, pero tampoco pasarte de tiempo y que te quede el pan muy duro. Si tuestas demasiado el pan, el aceite no empapará bien y el conjunto no tendrá el mismo sabor.

Justo después de sacar el pan del tostador, échale un chorrito de aceite por encima.

Después, coloca las lonchas de jamón sobre el pan caliente y el aceite. Es importante hacerlo rápido para que el pan no pierda temperatura. Lo recomendable es que las lonchas o trozos de jamón tengan un tamaño pequeño-mediano, para que sean fáciles de comer y no haya que partirlas con los dientes. Si es posible, evita poner lonchas grandes que ocupen toda la superficie del pan.

Y ya por último (esto es opcional), hay quien gusta de añadir un chorrito de aceite adicional por encima del jamón antes de comerse la tostada.

Tostadas con jamón serrano y aceite

Las tostadas con jamón y aceite son la versión más clásica y más básica de este desayuno, y como decimos su éxito se basa en que los tres ingredientes que intervienen sean de primerísima calidad.

Opcionalmente se puede espolvorear un poco de orégano o incluso algo más de aceite por encima del jamón, pero esto ya son versiones e interpretaciones particulares de la receta.

A la hora de presentar la tostada de jamón con aceite clásica, hay dos versiones alternativas: la media o la entera. Generalmente, la media de jamón con aceite se corresponde con una sola rebanada de pan, y se presenta tal cual. Por su parte, la tostada entera de jamón viene en formato emparedado; o sea, los dos lados de la tostada cubiertos con pan.

Tostadas con jamón y tomate

La versión o interpretación más común de la tostada de jamón en España consiste en añadirle un poco de tomate rallado o triturado en la base. Efectivamente, esta receta es la conocida tostada catalana.

Es cierto que en el sur de España suele ser más frecuente la versión simple, con jamón y aceite (ambos de gran calidad, eso sí), pero eso no significa que la de jamón con tomate no se consuma. Simplemente, no es tan popular como en otras regiones.

Una versión parecida a esta, pero no exactamente igual, consiste en sustituir el tomate por salmorejo (tostada de jamón con salmorejo).

Tostadas con jamón y huevo

El huevo y el jamón, por separado, son dos alimentos que en España gozan de gran aceptación en los desayunos. ¿Por qué no juntarlos entonces en una tostada con jamón y huevo para chuparse los dedos?

Si quieres elaborar una tostada con jamón y huevo, te recomendamos que utilices un huevo frito (pero con la yema un poco hecha, no totalmente líquida), o bien huevo escalfado. La textura del huevo cocido no queda del todo bien con el jamón, y los huevos revueltos van mejor solos que acompañados.

Tostadas con jamón y queso

La tostada de jamón tiene la ventaja de que puede prepararse de una forma muy rápida y sencilla. Sin embargo, también hay quien se atreve con combinaciones más elaboradas, añadiendo más ingredientes a la tostada original.

Nosotros somos de la opinión de que si el jamón es bueno (sobre todo, si es ibérico) no procede añadirle más cosas, pero si quieres una tostada más contundente puedes probar con la tostada de jamón y queso. Ojo: hablamos siempre de jamón curado, no de jamón york, porque entonces lo que tendríamos sería una tostada parisina.

La gracia de la tostada de jamón y queso reside en que el queso se funda, y para ello tendremos que elaborarla en un tostador tipo horno. Si prefieres hacerla con unas cuñas de queso curado (aunque te recomendamos que no sea muy fuerte), entonces es mejor invertir el orden: colocar el queso encima del pan, y unas lonchas de jamón encima del queso.

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