¿Por qué las tostadas engordan menos que el pan?

¿Es cierto que las tostadas engordan menos que el pan blanco sin tostar? En primera instancia puede parecer una pregunta baladí, pero para muchas personas es una cuestión importante en su día a día. Y por eso vamos a tratar de aclararla en el artículo de hoy.

Cuando buscamos hacer dieta, o simplemente equilibrar nuestras comidas para bajar un poquito de peso, uno de los primeros alimentos que aparecen en la lista de prohibidos es… el pan. Hasta aquí, todo en orden. Nada que no sepamos.

El problema es que cuando estamos acostumbrados a desayunar tostadas, no es tan fácil sustituirlo. Durante las comidas es diferente, porque podemos optar por una mayor variedad de guarniciones y complementos, pero… una tostada es una tostada. Y cambiar por completo los hábitos del desayuno no es del agrado de nadie.

¿Es cierto que el pan tostado engorda menos que el pan fresco?

Antes de afirmar si el pan tostado engorda menos que el pan blanco, lo primero que debemos tener claro es qué le sucede al pan cuando lo tostamos. Y la respuesta es sencilla: se deshidrata. Le quitamos agua.

Cuando tostamos una rebanada de pan, lo que sucede es que estamos evaporando el agua que contiene.

Y esto tiene dos consecuencias básicas que debemos interpretar muy bien para no llevarnos a equívoco:

  • A igual cantidad de peso, el pan tostado engorda más que el pan sin tostar. Es decir: 100 gramos de pan tostado tienen más calorías que 100 gramos de pan fresco. ¿Por qué? Porque el pan fresco dentro de esos 100 gramos contendrá mucha más agua. En el caso del tostado, solo quedará la harina. De hecho, puedes hacer la prueba y verificar que 100 gramos de pan tostado tienen un tamaño mayor que 100 gramos de pan blanco.
  • Un mismo trozo de pan engorda lo mismo tostado que sin tostar. Es decir, si cogemos un trozo de pan, lo pesamos, lo metemos a continuación en la tostadora, y lo volvemos a pesar después de tostarlo, veremos que pesa mucho menos. ¿Por qué? Porque le hemos quitado todo el agua. En consecuencia, será el mismo trozo y tendrá las mismas calorías (el agua no engorda), pero en un peso menor.

Es importante tener bien claros estos dos puntos, y pensar que no es lo mismo comparar dos trozos de pan diferentes, que comparar el mismo trozo de pan antes y después de tostarlo. En este detalle es donde residen la mayor parte de los equívocos y opiniones contradictorias que encontramos en Internet.

Conclusiones: ¿El pan tostado engorda menos que el normal?

No, no es cierto que las tostadas engorden menos que el pan fresco sin tostar. Si se trata del mismo trozo de pan, te estarás comiendo las mismas calorías y la misma cantidad de harina tanto si lo tuestas como si no lo tuestas. Lo único que desaparece durante el proceso de tostado es el agua, y eso no afecta al aporte calórico de la tostada.

Otra cosa diferente es lo que le pongas encima al pan tostado… ahí sí que pueden dispararse las calorías pero no por culpa del pan sino de los embutidos, la cachuela, la zurrapa de lomo ibérica, la mantequilla, la mermelada, etcétera…

Y respecto a si el pan tostado engorda más o menos que el pan normal, la respuesta hay que buscarla en el peso. A igual peso, el pan tostado engordará más porque contendrá más harina y menos agua.

Entonces… ¿Por qué se recomienda el pan tostado si engorda más?

Una cosa es que las tostadas tengan más calorías que el pan sin tostar, y otra es que engorden. No hay que perder de vista que, por lo general, las personas comemos menor cantidad de pan tostado que de pan blanco.

Al estar más seco, ya que durante el tueste pierde todo el agua, necesitamos masticarlo más y durante más tiempo, y eso favorece una comida más pausada (buen hábito alimenticio).

Por último, también hay que considerar que el pan tostado tiene un mayor efecto saciante que el pan sin tostar, lo cual ayuda indirectamente a que comamos menos cantidad (aunque esto es otra cuestión).

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